lunes, 21 de noviembre de 2022

IV. Insane | Memorias a bordo del Cuauhtémoc

 19 de noviembre 


Quinto día y me he sentido bien conmigo. Haciendo mucho ejercicio. Un poco cansado y dolorido pero cada vez más acostumbrado. 


Ayer por la noche, el mismo tripulante que me dio el primer “manguito” (la bandera) me vio y me regaló mi segundo “manguito” que dice SEMAR. Ahora sí mi uniforme ya luce mucho mejor. 💪🏻


En lo personal he logrado desarrollar empatía y entendimiento con algunos elementos a nivel personal. Sin embargo aún no logro integrarme a ningún grupo y eso, para un ser social como yo, es un poco duro.


El teniente Caña me sorprende porque me  sabe leer. Nos tratamos con respeto pero también con aprecio. El teniente Valle también ha sido muy amigable. La personalidad naval es amable pero las cercanías no son comunes. 


No sé si en algún momento me llegue a integrar o no a un grupo. Lo intentaré, pero se antoja difícil. Lo importante de todo esto es que, por primera vez, si no logro integrarme a algún grupo, no me causaría frustración. Me siento bien como para no tener que integrarme aunque honestamente preferiría que eso ocurriera. Soy bastante gregario, pero tampoco voy a buscar integrarme a huevo.


Le he dado algunos detalles a tripulantes que han tenido algún gesto amable conmigo, pero no lo hago para “comprar simpatías” sino como un acto genuino de aprecio o agradecimiento. Es difícil guardar el balance y no dudo que yerre, pero al menos lo intento. 


Durante la final del turcocesto (el Basketball que se juega a bordo con una bola de cabos), hubo riña entre popa y proa pero estuvo divertida. Fue narrada por cadetes que son más bien pequeños cabroncitos, pero sanos y ejemplares con sus faenas (tareas). En otro momento hablaré de ellos.


Se me ocurrió unirme al ejercicio de Insanity hoy, y por lo visto lo único “insane” fue la idea de hacerlo en viernes (al doble de intensidad) y de querer hacerlo con marinos y cadetes de la Naval. ¿A quién se le ocurre?🤦🏻‍♂️ Sólo a mi. 


La realidad es que en este barco será muy difícil bajar de peso. Me apunte a un concurso cuyo perdedor deberá pagar al ganador 100 dólares en una cena cuando arribemos a Valencia. Tengo varias cosas en contra: el hecho de que estos personajes llevan haciendo ejercicio intenso por al menos 15 años; que aunque no me siento, viejo los 37 pesan; y que la comida siendo tan rica, nomas no ayuda en ese propósito. A ver qué resulta.


Mikel me escribió; le mandaré unas memorias. Hablé con Sergio Soler y le regalé un par de fotografías (ahora el regalo más preciado que puedo hacer a algún ser querido, por el tiempo que tardan en subir). 


El cadete “X” sigue sumando puntos y “Y”ni se diga, mientras “A” y “B” se han apartado. Mañana que me vean desayunando con ellos en la Cámara de Cadetes, su perspectiva cambiará, y verán que Luisón sigue siendo el mismo que conocieron en Cádiz. Me tendrán de vuelta, solo que aún no era tiempo de hacerlo…. Hoy cené con el Comandante y, tras la cena de hoy, a partir de mañana será momento de cadetear.

jueves, 17 de noviembre de 2022

III. Mi overol | Memorias del Cuauhtémoc

 17 de noviembre


El mareo va bien. De hecho no he tenido ninguno, aunque también es cierto que el barco va muy estable y eso se debe a la parsimonia de estas aguas, que no creí que fueran así . No sé si fue el kit antimareo que amablemente me cedió Carlos o a que el barco ha estado relativamente tranquilo. En cualquier caso no he tenido ni el más mínimo indicio de malestar a bordo. Lo único es que luego de unas picaditas veracruzanas tras la actividades de madrugada a las 5:30 am para desamadrinarnos (soltarnos)  del buque tanque que nos abasteció de combustible, las agruras hicieron de las suyas, pero el placer valió la pena.


Me entregaron mi ropa y aproveché que hoy es miércoles de descanso (como si fuera domingo) para acomodar mi camarote y dejarlo impoluto, como me gusta. 


Aproveché también para preparar algunos pequeños detalles para las personas que han tenido alguna atención conmigo (que han sido varias) o bien para aquellas que podría necesitar en algún momento. Son gestos apreciados… Un dulce, una sagrada coca-Cola, un cigarro, etc. Ahora entiendo por qué en el ámbito castrense los regalos son tan valorados y se utilizan con frecuencia. Toda proporción guardada, estar aislado en un barco en medio del Golfo Pérsico, sin escapatoria, y tener que generar relaciones a bordo, supongo que se asemeja de algún modo a una prisión en donde los artículos escasos de los que se dispone, pueden ser un buen aliado para generar simpatías(o desprecios si no se tienen monedas de cambio). Menos mal que venía preparado con muchos dulces mexicanos, unas 15 cajetillas de cigarros (que no he ocupado porque llevo días sin fumar) y algunos detallitos.  


También es cierto que hoy, por primera vez en mucho tiempo, disfruté de mi soledad y quise pasar tiempo conmigo, en mi camarote, haciendo mis cosas y sin convivir con nadie. Esto no sucedía desde hace muchos años, pues soy tan social que se me había olvidado convivir conmigo y soportarme a mi solito. Lo disfruté mucho. 


El primer regalo se lo hice a mi compañero de camarote, quien ha sido un caballero. Me ha ofrecido 20 veces que cualquier cosa que necesite me apoye en él y, cómo lo siento sincero, no he necesitado nada pero encuentro necesario fortalecer esta relación de confianza y amistad. Me ofrece su apoyo para todo. 


Me dieron antier mi overol. Pero a diferencia de todos, el mío no tiene ningún manguito, es decir, no tiene ninguna insignia ni bandera, ni mi apellido, ni nada. Es normal, porque no soy marino pero sí que soy personal oficial y vengo en misión diplomática. Ninguna estampita hace lucir mi overol, lo cual lo hace ver bastante triste.  Ayer me dijo una oficial que me debía doblar el cuello y unos cadetes me dijeron que me conseguirían un manguito, una bandera o algo (no puedo portar otra insignia porque no pertenezco a la Armada).


Para mi sorpresa, un destacado tripulante (quizás el más destacado de todos) en algún momento se acercó y me regaló la bandera mexicana para colocármela en mi overol. No puedo describir el gusto que sentí cuando me la dio y le pedí que fuera él mismo quien me la pusiera. Jamás pensé que un insignificante manguito tendría tanta relevancia para mí y sería la impronta que con más orgullo portaría. Lo agradecí de nuevo. El oficial es amable y desde Cádiz congeniamos bien. Nos encontramos en Dubái y lo invité a la primera fila del concierto que dio la Sonora Santanera. Bailó con la Subsecretaria y con la Embajadora y por sugerencia mía fue a la cena con el Gobernador de Hidalgo.


Joaco me mandó una nota de voz… siempre me pone de buenas escucharle. Sergio me habló del ancla y sonó convincente, me tendrá que amarrar a tierra. Paul ni sus luces pero Raúl sí dio señales de vida. Michelle me hizo videollamada sin saber que no la podría tomar.


Son las 12:47 y el internet no me deja mandar mi reporte oficial. Mientas se enviaba redacté esta memoria personal de hoy. La estoy terminando y sigue sin mandarse el oficial. Al menos acabé ésta…. 


Ah, por cierto. Hay un fantasma en el barco. Pero de eso hablaré mañana. 

miércoles, 16 de noviembre de 2022

II. Puesta a punto | Memorias del Cuauhtémoc


16 de noviembre


Hoy fue un martes con sabor a sábado, porque los miércoles son domingos (y los domingos también lo son). Tras la rutina de zarpe de ayer, hoy se decidió realizar una actividad de tomas fotográficas que el día de ayer no se logró, debido a las  condiciones meteorológicas.

Esta mañana, tras el desayuno (flautas con crema), a la 10:00 a.m. se dio un toque 

(con el pito marinero) para ordenar un zafarrancho de maniobra general, 

consistente en poner a punto el velero.


Me escribió de nueva cuenta Morad y también lo hizo Fer y Lore…. Me encanta que lo hayan hecho.


Sigo sin noticias de Paul y me mantengo en contacto permanente con Sergio, quien además de la nobleza y entrega que le caracteriza en su amistad, me ha demostrado un gran sentido de la responsabilidad al hacerse cargo no solo de Albert, sino de prácticamente todo lo que ocurre en mi piso. Siempre se lo he dicho y no me arrepiento: soy muy afortunado porque la vida me lo haya puesto en mi camino. Ha dado consistentemente señales de ser un gran amigo y eso no lo olvidaré nunca. Es el amigo con el que más he conversado sobre mí sobre mis miedos, mis penas y mis nostalgias. Es un amigo que escucha y que luego de haber escuchado, vuelve a escuchar. Eso nos une. Y aunque el ancla que me dijo me reglaría antes del viaje no llegó de forma física, la tengo tatuada en cada mensaje que me envía para saber cómo estoy. 


Menos mal que ayer hice ejercicio porque hoy no pude. Minutos antes de que me dispusiera hacerlo, el comandante del buque me llamó para unirme a la celebración del día del piloto de la fuerza aérea mexicana.


Generé una incipiente relación de confianza con un par de tripulantes en popa. Me están midiendo pero les causo empatía. Luego de un rato se empezaron a sincerar. Parece que confiarán en mi más pronto de lo que pensé.


Las amistades que Bernardo hizo en Cádiz son ahora amigos que me heredó y que los aprecio de una manera particular, aunque sin favoritismos. 


Estoy comiendo delicioso todos los días y la única forma en la que puedo seguir haciéndolo es si hago más ejercicio, de lo contrario la cena de navidad seré yo con una manzana en la boca. 


Son las 3:25 y es hora de dormir, mientras el buque se está llenando de combustible en la mar, en una operación de repostaje nunca antes practicada. 












martes, 15 de noviembre de 2022

I. Reencuentros | Memorias del Cuauhtémoc

15 de noviembre de 2021


Hoy empezó esta gran aventura. Volví a emocionarme, a ilusionarme, a navegar. Y lo digo en el más amplio de los sentidos…


No he parado de recorrer el barco de popa a proa no menos de 10 veces y estoy ansioso de entender todo lo qué aquí pasa.


Menos mal que los Tenientes Caña y López Ruiz fueron sumamente pacientes para explicarme mis múltiples preguntas sobre navegación. El puente y el magistral (donde están los controles y se  lleva el mando) serán mis lugares predilectos. Sin embargo el área de la proa (en donde habita el personal de clases y marinería) no deja de encantarme aunque ahí no nos enteremos de nada de lo que sucede en popa y en donde se decide el destino de este bajel.


Tras el fiestón de ayer a bordo del barco (recepción para autoridades y empresarios por ExpoDubái), dormí apenas 4 horas en mi primer dia, pero descansé como si hubiese sido un ciclo completo de 8. Creo que la mar arrulla. Eso de haber organizado la recepción un día antes zarpar y que esa haya sido mi primera noche en el camarote, sin duda pesa… 


A las 6 se levantó mi compañero de camarote, el teniente Clara, jefe de cocina. A pesar de que mi vida (comida, trabajo, ocio, etc) la hago en popa, con los oficiales, nada me parece más divertido que me hayan puesto en un camarote de oficiales de proa. Eso me da chance de conocer toda la vida del barco y eso es un privilegio. Popa no sale a proa y viceversa. Así que hasta en eso soy afortunado. Podré convivir con el personal  de marinería y con los cadetes y hasta comer o pasar ratos de ocio con todos ellos. No todos verían este hecho con buenos ojos pero yo sí…. También soy todo terreno.


Hoy también fue un gran día, me reencontré con las aguas, con los barcos, con Tuxpan, con mi papá. No pude evitar pensar que sus cenizas las arrojamos al rio de Tuxpan a bordo de un bote, y esto seguro que algo tuvo que ver en que yo estuviera aquí. Lo puedo oler, lo puedo sentir, en cada campanada, en cada silbato que da órdenes, en cada sonido de la estampida del oleaje contra el casco del buque.


Hoy también fue un día de ver, saber y reafirmar. Ninguna despedida es tan dura como la despedida de un barco, con la nostalgia que produce un muelle y un adiós que se desvanece lentamente con aguas de por medio. Mamá estuvo allí, como siempre.  Me despidió sola, pero con mi papá a su lado, también allí lo pude sentir. Viendo a su hijo partir en un buque naval, acompañada de una embajadora y un cónsul de México en un país tan extraño como ajeno, y con una bandera de México en su mano. Una escena nunca imaginada por mi y mucho menos por ella. Me dio la bendición y me fui. Me llevó mi guitarra, mis cigarros y un adaptador de enchufes. La despedida me recordó que de manera directa ella solo me tiene a mi y yo solo la tengo a ella. Lo demás son relaciones cercanas, cercanísimas quizás, pero no directas.


Ni el desvelo de ayer hizo mella en mi ilusión. Tras la deliciosa comida servida en la cámara de oficiales (popa), descansé 20 minutos que me parecieron dos horas. Desperté y subí a cubierta y tras disfrutar del barco como si fuera un bote propio y actuar cual niño preguntón con adultos, aproveché el ímpetu de la euforia de un primerizo a bordo para hacer ejercicio por 40 minutos. 


Reafirmé que de alguna manera, sin decirlo, mis mejores amigos como Pupilo y Raúl se hicieron presentes entre ayer y hoy. Paul también, a su manera, con una llamada perdida que no insistió y que tampoco se convirtió en mensaje pero que me dijo todo lo que que yo sé que me diría.


Y otros más que de manera directa me desearon con sus palabras un buen viaje. Sergio me habló en plural, y ya me dice que Albert es como nuestro hijo. Vaya fortuna de Albert de tener dos papás como nosotros…


Y Bernardo, que despidió a los cadetes en Cádiz y no me despidió a mi en Dubái (aunque estuvo cerca de hacerlo) hizo algo maravilloso…  con un sentido más bien poético que le desconocía (si es que algo aún le desconozco), me escribió un mensaje sensato que seguro me tuvo a mi como inspiración y a un par de whiskeys como herramienta… lo cierto es que con él he compartido más que con nadie esta experiencia náutica y por eso en la cubierta, en el mariachi, en la guitarra, en las duelas del barco, en los cadetes, en los capitanes, en la sala de almirantes, en las fotografías, es como si Bernardo estuviera a bordo. Mi amigo va conmigo, navegando, cabalgando, y haciendo camino al andar, o al navegar. Por eso es el Diplomatic Cadet.  


Morad, buen amigo, también me escribió, y eso me recordó que Pepe y Joaquín lo hicieron antes de irme a Dubái. Joaco me llamó un par de veces sin éxito porque en Dubái no se permiten llamadas de WhatsApp. Y ninguno de ellos faltó a mi despedida.  


Hoy, también, fue mi primer día sin tabaco ni alcohol luego de meses, o años.  Por eso decidí correr y hacer ejercicio por 40 minutos. Sabía que si no aprovechaba esa motivación hoy qué tan emocionado estoy, quizá mañana tampoco lo haría, marcando así mi rutina y mi futuro en el viaje. 


Lo nuevo, lo bonito, el mar, el ocaso, el buen ambiente… todo me encanta. Ni los inconvenientes propios de un buque militar con casi 40 años de antigüedad me han hecho dudar o sentirme incómodo. Para mi este barco es mi yate personal, el velero en el que recorreré mi propia travesía. Y todos quienes me lean están invitados a recorrerla conmigo…

lunes, 23 de mayo de 2022

Capote mexicano y justicia en Las Ventas

 CAPOTE MEXICANO Y JUSTICIA EN LAS VENTAS

Por: Luis Celis y Bernardo Rodríguez


Es sorprendente que se olvide con facilidad que una faena se compone de cinco suertes, a saber: suerte de capote, suerte de varas, suerte de banderillas, suerte de muleta y suerte suprema. 

Que lo ignore -o que lo olvide- un aficionado ordinario, -advenedizo como yo (Luis)- tiene sentido; pero que lo olviden los avezados en la tauromaquia me resulta por lo menos, increíble, sino es que frustrante.

La corrida de ayer fue buena. El Fandi hizo lo suyo, compartiendo con sus homólogos lo que más lo caracteriza: las banderillas. Escribano le colocó un par al  tercero de la tarde con particular elegancia y, en su segundo -aunque con ausencia de suerte de capote- ejecutó con gallardía la muleta y la suprema. Leo Valadez, torero mexicano que volvió a España tras años de ausencia, tuvo una tarde memorable: el hidrocálido confirmó su alternativa e hizo lucir, con dignidad, el toreo al estilo mexicano.

Manchego, el primer toro de la tarde, un colorado de Torrealta, fue recibido con elegantes chicuelinas y un par de gaoneras que hicieron que la plaza vibrara desde los primeros embistes, que se repitieron con dureza ante los caballos en suerte de varas. Colocó con alegría 5 de las 6 banderillas y, tras lucir avispado con la muleta, remató con una fulminante suerte suprema que hizo doblar al toro en menos de diez segundos, consecuencia de un estoque bien puesto. La plaza, emocionada, pidió premio. A nuestro lado decían que no era petición mayoritaria, aunque la realidad es que un 60% o 70% de los aficionados la pedían. Era claro que en un emblemático coloso como Las Ventas, en donde además -y para bien- no suelen malbaratarse los premios, el Juez no iba a ceder ante la presión y no le daría una oreja al primero de la tarde y, además, tratándose de un torero no español; la vara se suele poner aún más alta. Pareció una buena decisión no dársela, pues así pondría un poco de presión sobre el resto y, honestamente, tuvo ese éxito. Primer acierto del juez de plaza.

Escribano y el Fandi, diestros con las banderillas, no hicieron lucir el capote como lo hizo el mexicano. Por el contrario, tuvieron faenas bastante accidentadas en las que los pitones inclusive rifaron el lienzo color rosa mexicano en el anverso y amarillo en el reverso. El llamado fucsia en España y conocido como rosa mexicano en el resto del mundo, lleva ese nombre con sobrada razón, pues -como siempre lo he pensado y se lo externo a mi amigo Bernardo y coautor de este artículo- nadie ejecuta mejor la suerte de capote que los mexicanos. Con un toque elegante y a veces hasta folclórico, la suerte de capote se valora y se disfruta con ahínco en La Monumental Plaza México. El propio Juli le debe al capote su reconocimiento por parte de la afición mexicana, pues desde sus 17 años se ganó el cariño de “La Monu” con sus espectaculares verónicas, navarras, tomasinas y otros lances como las zapopinas o lopecinas, que son muy bien apreciados por españoles y mexicanos.

La ejecución del capote en Las Ventas es posiblemente la suerte que me genera mayor contraste, pues ni las otras diferencias en los reglamentos del toreo entre México y España resultan tan evidentes. Van varias faenas en las que hemos observado que el primer tercio tiene muy pocos, o aveces nulos, quites de capote. 

En el quinto de la tarde, por ejemplo, el público pidió oreja para Escribano. Ejecutó bien con la muleta y con el estoque pero, repito, no hubo capote. Por eso, este par de mexicanos que escriben esta crónica, tuvieron la osadía de ganarse la enemistad de los de alrededor al vociferar que si Valadez no había merecido oreja en el primero, Escribano tampoco la merecía en el quinto. Segundo gran acierto del juez al no concederla.  No nos miraron amablemente nuestros compañeros del tendido 10, durante la muy merecida vuelta al ruedo de Valadez que aplaudimos con enjundia, como debe ser. Salió a relucir nuestra vena  mexicana y, ¿cómo no?, si somos mexicanos orgullosos y -en mi muy particular caso (Luis)- si no apoyo a mis compatriotas en donde estoy destinado como parte de mi misión, entonces mejor me dedico a otra cosa.

La intervención de Valadez se volvió particularmente relevante el pasado 22 de mayo. Si bien la valentía de Escribano se hizo presente al recibir a sus dos contrincantes a porta gayola, la destreza del mexicano con el capote cautivó con espectaculares zapopinas al público que apoyaba los “Viva Aguscalientesn” que se escuchaban en Sol y en Sombra en su segundo toro; sexto de la tarde.  Ni el quejumbroso tendido 7 puso reparos ante la actuación de Valadez, aunque hoy se hayan leído varías críticas negativas a la faena del hidrocálido. Si ya su primer lidia pudo haber sido merecedora de premio, esta segunda pintaba bien para conseguir el premio que no le había sido concedido.

Con un jabonero peligroso y saltarín, la muleta iba bien pero no lucía si el toro no humillaba. Valadez estaba toreando cerca; muy cerca. Tanto que acabó siendo cogido por un pitón que -para su suerte- solo zangoloteó al matador y rasgó su indumentaria. Pudo ser fatal. 

Tras el golpazo, que fue muy vistoso, Leo se puso de pie y continuó toreando. En una serie de pases desafiantes, llenos de ira pero también de talento, el toro fue a más. Humillaba y acudía, al tiempo que le permitía lucir a Valadez. Finalmente, tras una serie más, se acercó por el estoque mientras caminaba con naturalidad, como si la emoción le hiciera olvidarse de sus heridas y ejecutó la última suerte con efectividad. Un toro que tardó más que su primero en doblar y que, una vez que lo hizo, el público se volcó en aplausos y pidió un premio. 

El juez, exigente desde el principio, se rehusaba a otorgar el premio. Estaba claro que el mexicano había ganado la tarde, pero reconocerlo en Las Ventas siempre cuesta un poco más. Y por eso otorgó la merecida oreja casi a punto de que las mulas comenzaran el arrastre. El premio, más merecido por las buenas ejecuciones que por el hecho de que haya sido cogido, fue el corolario de una tarde variopinta en la que al mexicano se le veía francamente emocionado. 

Con humildad, dio la vuelta al ruedo con un par de banderas de México que le regaló el público. Mientras se me enchinaba la piel y me contenía las ganas de cantar el Cielito Lindo, Bernardo me decía que le agradaba que fuera un torero sencillo y no hubiera exagerado con las banderas mexicanas que le fueron obsequiadas. No ofendió ni demostró con su conducta lo que sus actos sí lo hicieron en el ruedo. Salió caminando como el triunfador, mientras comentaba con los de mi lado sobre mi emoción y sobre lo que hemos pensado de manera consistente: el capote es una suerte que se les da bien a los mexicanos, la hacen lucir y eso debería valorarse. 

Contrario las criticas vertidas, la oreja que Valadez cortó no se debe a que haya sido lastimado por su lidiado, sino a su talento que puso en práctica en la plaza más importante del mundo. Valadez se fue con un triunfo que el juez le vendió caro. Un juez justo, exigente, pero que supo valorar en su debida dimensión las suertes de un joven torero mexicano, especialmente la del capote; la del capote mexicano.


miércoles, 16 de febrero de 2022

El Buque Cuauhtémoc y la imagen de México

 Columna publicada en El Sol de México el 16 de febrero de 2022.


EL BUQUE CUAUHTÉMOC Y LA IMAGEN DE MÉXICO

 Aunque el título sugiera una relación poco evidente, la realidad es que el emblemático velero mexicano y la imagen de nuestro están intrínsecamente ligadas y constituyen una importante sinergia que se debe aprovechar.

Desde 1982, el Buque Cuauhtémoc de la Armada de México, destinado a navegar por el mundo para exaltar el espíritu marinero de los cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar e instruirlos en el arte de la navegación, ha recorrido cerca de 800 mil millas náuticas en sus casi 40 años de vida, llevando un mensaje de buena voluntad y fraternidad. Con cinco vueltas alrededor del mundo y habiendo navegado en las costas de más de un centenar de países, este barco insignia de nuestra nación es una de las más poderosas herramientas de promoción de la imagen de México con las que contamos:

Cada vez que el Cuauhtémoc arriba a un puerto, el velero -conocido con toda razón como “Embajador y Caballero de los Mares”-, es sede de diversas actividades protocolarias a bordo (encabezadas por embajadores o cónsules) y que ayudan a posicionar la buena imagen de nuestro país. En tales actividades, se reúnen en un mismo espacio al menos tres rasgos nacionales que nos dotan de la mayor identidad: la calidez en el trato (típica de los mexicanos) mediante la cordialidad de sus tripulantes al recibir visitantes, la gastronomía mexicana y la música del Mariachi (estos dos últimos considerados por la UNESCO como “patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad”), lo que lo convierte en un foro exclusivo y de características únicas para la promoción cultural, turística, gastronómica, y hasta de poder suave de México, pues ha fungido -inclusive- como escaparate para promover votos en favor de iniciativas y candidaturas de México ante organismos internacionales. Nada menos, el año pasado, la figura estelar de la participación de México en la Expo Dubái 2020 fue justamente la llegada del Cuauhtémoc a ese lejano país, al que nunca había arribado.

Durante este crucero de instrucción (que aún no concluye) ha visitado los puertos de Cozumel, Norfolk, Cádiz, Dubái, La Valeta, Barcelona, Valencia y Tenerife. También en esta ocasión, por primera vez, el velero viajó con personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores a bordo, siendo el autor el segundo civil en hacerlo, por lo que -de primera mano- puedo dar fe de que el Cuauhtémoc ha sido y es, sin duda, un pabellón flotante de la imagen de México por las aguas en las que navega y los puertos a los que arriba.

La Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Marina identificaron esta fortaleza y, por primera vez también, decidieron trabajar de la mano para dar visibilidad -de manera conjunta- a lo mejor de México. Tuvieron que pasar 200 años -los mismos que tienen de existencia ambas dependencias- para que se pudiera detonar esta amplísima oportunidad de colaboración interinstitucional. Fue un honor haber sido parte de este primer ejercicio de hermanamiento entre dos instituciones de la mayor excelencia, prestigio y orgullo nacional y, por 35 días a bordo, ser testigo de lo bien hecho en México, del honor, del deber, de la lealtad y del patriotismo que caracteriza a su tripulación.

El Cuauhtémoc es, sin duda, una muestra de disciplina, del buen trabajo y de la esencia de los mexicanos. Sus oficiales son diestros, sus tripulantes entregados, y sus cadetes ejemplares. Es un orgullo de México, una poderosa herramienta de promoción de la imagen de nuestro país y una auténtica insignia nacional.

jueves, 10 de diciembre de 2020

Incentivos a la filantropía México – España

Columna publicada en El Sol de México en diciembre de 2020.

Las crecientes aportaciones financieras de la filantropía a proyectos globales de desarrollo constituyen genuinas acciones de cooperación internacional por parte de actores privados. No obstante, en el caso de España y México, los donantes privados no cuentan con incentivos fiscales para deducir de impuestos las donaciones internacionales que destinan para realizar estos proyectos, si éstos tienen lugar en el otro país (a diferencia de lo que ocurre en la donaciones privadas entre México y Estados Unidos, por ejemplo, y entre otros países). 

En España, durante 2019, las fundaciones empresariales ejecutaron alrededor de 3,600 proyectos de desarrollo con un presupuesto de más de 560 millones de euros (de los cuales entre el 50% y el 60% fue capital privado) en 105 países, mientras que México –según la OCDE– se ha posicionado como uno de los nueve principales países que más aporta a la filantropía, con proyectos que –según lo reportado por el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI)– han alcanzado cifras de 188 millones de pesos en territorio nacional y 4 mil millones de dólares de proyectos del sector filantrópico mexicano al mundo. 

Ante esta creciente tendencia de flujo de recursos económicos privados –cada vez más común y más utilizada– conviene diseñar e instrumentar mecanismos para lograr que ese flujo sea eficiente, regulado fiscalmente y, a su vez, que sirva como incentivo a las actividades filantrópicas para la concreción de más y mejores proyectos de cooperación al desarrollo en favor de la humanidad. De esta forma los donantes no se verían en la necesidad de recurrir a sociedades vehículo para poder realizar sus proyectos en otros países distintos a los de su nacionalidad (o dejar de donar por no poder deducir) y, por otro lado, los Estados podrían cumplir con sus compromisos asumidos en foros internacionales sobre cooperación internacional en cuestiones tributarias, al permitir deducir en su propio país las donaciones, aun cuando el destino de éstas últimas no sea el propio país de su origen. Diversos estudios empíricos de sociólogos, economistas y de otras disciplinas demuestran que los contribuyentes responden al beneficio fiscal (after-tax price of giving). Es decir, se incrementan las donaciones si el incentivo fiscal aumenta y decrecen si éste disminuye.

La solución –que consiste en adecuar los marcos jurídicos nacionales e internacionales para resolverlo– es justificable teóricamente desde la perspectiva de la cooperación internacional y desde la perspectiva jurídica, pues los Estados no están instrumentado el mandato de financiamiento al desarrollo al que se comprometieron en Addis Abeba para instrumentar acciones en materia de cooperación internacional en cuestiones tributarias y lograr así los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, siendo la única solución posible hasta ahora que los donantes recurran a sociedades vehículo y donaciones indirectas ((i.e. Trasnational Giving), para lograr lo que sus regulaciones nacionales e internacionales no les permiten hacer, a diferencia de lo que ocurre en las donaciones entre otros países. Esta situación, que se ha presentado recurrentemente en Europa y sobre la cual se ha pronunciado el propio Tribunal de Justicia de la Unión Europea (v. Missionswerk, Persche, y Stauffer) a y el pronunciamiento de la Dirección General de Tributos de España mediante una consulta vinculante (V4673-16) pone de manifiesto que es necesario regular y legislar lo conducente.

La consecuencia natural sería que al existir una regulación que lo posibilite, se obtendría un mayor control sobre los flujos financieros de actores privados destinados a la cooperación internacional, reduciendo así el riesgo de prácticas que podrían ser contrarias a derecho; se garantizaría la transparencia en esas operaciones y se dotaría de certidumbre y credibilidad a los donantes, a los donatarios, y al propio sistema de cooperación internacional. Desde la perspectiva tributaria, las agencias tributarias de ambos países tendrían un mayor y mejor control del flujo de los recursos financieros de capitales trasnacionales.

Desde la perspectiva empresarial, las corporaciones multinacionales y las fundaciones empresariales se verían incentivadas al contar con un esquema que permita dar cumplimiento a sus objetivos de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y a su inserción dentro del sector privado como coadyuvantes en la consecución de los ODS. Sería ideal contar –en un futuro– con un esquema en el que cada proyecto de inversión extranjera directa desarrollado en el otro país, cuente con un proyecto de desarrollo aparejado a dicha inversión, financiado filantrópicamente y en beneficio de la comunidad en donde se desarrolle. Esto constituiría un genuino aporte por parte del sector privado a la cooperación internacional para el desarrollo, en cumplimiento de sus objetivos de RSC. 

Desde la perspectiva de la relación bilateral, cobra relevancia en virtud del enorme potencial de crecimiento que han venido experimentado las relaciones México – España en todos los ámbitos, particularmente el económico, por lo que los incentivos fiscales a la filantropía entre ambos países contribuirían a fortalecer la relación entre ambos países.

miércoles, 15 de enero de 2020

México - Minnesota | Una relación de enorme potencial

Columna publicada en El Heraldo de México en enero de 2020.


El Consulado de México en Saint Paul, Minnesota es fundamental para impulsar oportunidades comerciales, integración económica e internacionalización de empresas mexicanas

Minnesota, el estado (por su amplia población de origen escandinavo), alberga una economía potente y guarda una profunda relación comercial con nuestro país. Aunque en México poco se conoce, en 2019 la lista de las Fortune 1000 incluyó a 24 empresas minesotanas 18 de ellas están presentes en México: 3M, Cargill, General Mills, Best Buy; Polaris, CH Robinson, Medtronic, por mencionar algunas. México es, además, el segundo destino de las exportaciones de Minnesota y funge como una suerte de enclave para la relación económica entre Mexico-Estados Unidos y Canadá.

La IED en ambas vías ha sido de relevante valor agregado: La Costeña obtuvo en 2018 el reconocido premio "Project of The Year" otorgado por la Economic Development Association de Minnesota, por la integración de su cadena de suministro en su planta de Minnesota. Por su parte, 3M a través de sus Centros de Innovación y Desarrollo Tecnológico en San Luis Potosí y CDMX, ha desarrollado casi 500 patentes en sus 72 años en México.

México le exporta maquinaria, equipos médicos y ópticos, dispositivos eléctricos, autopartes y otros suministros. Seis grandes empresas mexicanas están presentes en Minnesota: La Costeña, Gruma, Bimbo, Grupo Cementos de Chihuahua, Grupo Herdez y recientemente Cinemex, han abierto brecha con éxito.

El Consulado de México en su capital, Saint Paul, es fundamental para potenciar las oportunidades comerciales, la integración económica e impulsar la internacionalización de empresas mexicanas. ¿Quién imaginaría que un alejado estado rural estuviera tan compenetrado con México? Es momento de cambiar esta percepción.

Minnesota es campo virgen para las exportaciones y las inversiones mexicanas; es líder mundial en la producción de alimentos, dispositivos médicos y tecnología de punta. La comunidad mexicana, estimada en más de 200,000 habitantes, representa una importante fuerza laboral y fuente de ingresos por concepto de impuestos.

El Estado de los 10 mil lagos es para México mucho más que un impopular y frío ente perdido del Medio Oeste. Podría explotarse más su enorme potencial de negocios de la mano con cámaras de comercio y asociaciones en ambos países. El Consulado de México y la Minnesota Trade Office -que en 2018 abrió una oficina de representación en México- son aliados naturales para consolidar la positiva relación bilateral en materia política, económica y turística.

A instancias del Consulado, logramos que en 2019 se reabriera la ruta aérea directa entre Minneapolis/Saint Paul y la CDMX, convencidos de la creciente interrelación y con clara visión a futuro en materia económica. Hoy, Delta explora abrir un segundo vuelo directo, muestra de que los pasos dados fueron firmes y atinados. El vuelo ya está abierto; es hora de subirnos al avión.

POR LUIS CELIS
ASOCIADO COMEXI Y EX CÓNSUL DE ASUNTOS ECONÓMICOS EN MINNESOTA
ENLACE COMEXI
@CELISLUIS

viernes, 17 de mayo de 2019

La reconfiguración de la promoción económica internacional de México y las nuevas responsabilidades de la Secretaría de Relaciones Exteriores


LA RECONFIGURACIÓN DE LA PROMOCIÓN ECONÓMICA INTERNACIONAL DE MÉXICO Y LAS NUEVAS RESPONSABILIDADES DE LA SECRETARÍA DE RELACIONES EXTERIORES

Por Luis Alberto Celis Mejía*

Los objetivos de la actual administración pública federal en materia de promoción económica internacional están siendo caracterizadas por una clara reconfiguración en sus propósitos, en su escala de prioridades, en los actores que en ella intervienen, en sus beneficiarios, así como en el modus operandi de las instituciones públicas y de su personal.

En esta reconfiguración, los objetivos parten de la premisa de replantear los modelos tradicionales de promoción económica internacional, para orientarse -principalmente- al impulso de un modelo desarrollo endógeno[1] que favorezca el crecimiento económico de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), a fin de generar un desarrollo económico centrado en la competitividad y aprovechamiento de las fortalezas económicas locales existentes que implica -por un parte- propiciar la integración de la industria nacional de MiPyMEs en cadenas globales de valor (“CGV”), y -por la otra- intervenciones de políticas públicas (políticas de desarrollo productivo[2]) que posibiliten el encadenamiento necesario para generar valor y -en consecuencia- fomentar las exportaciones de estas empresas. Por tanto, el desarrollo exógeno (cuyo principal componente es la atracción de inversión extranjera directa), juega una suerte de papel complementario en este modelo (aunque no por ello menos importante), que servirá para agregar valor a las actividades de las empresas que se inserten en las CGV, como detonante del crecimiento económico.

Esta nueva estrategia constituye la base de lo que se espera de la promoción económica internacional, con sus consecuentes ajustes y, al mismo tiempo, un desafío[3] en términos de adaptabilidad por parte de las MiPyMEs, de las instituciones encargadas de apoyar su desarrollo, y de los funcionarios ejecutores de la estrategia (quienes enfrentarán una curva de aprendizaje que ya había sido superada, pero que ahora tendrá que volver a recorrerse). Estos ajustes bien pueden explicar la desaparición de ProMéxico -la hoy extinta agencia mexicana encargada de la promoción del comercio y la inversión-, así como la reciente creación de la Unidad de Inteligencia Económica Global (UIEG), dependiente de la Secretaria de Economía.

Este desafío, ha derivado en la suscripción de un Convenio de Colaboración en Materia de Promoción de Exportaciones y de Atracción de Inversión Extranjera Directa entre la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Economía (SE), en enero de este año. En él, se recogen las bases de la colaboración y las prioridades del nuevo esquema, alineadas con los objetivos fundamentales para instrumentar la estrategia que el gobierno federal mexicano ha determinado en la materia. Consecuentemente, habrá que emprender dos acciones principales: redistribuir las funciones propias de ProMéxico y dotar a los miembros del Servicio Exterior Mexicano (quienes seremos los encargados de ejecutar la estrategia de promoción económica internacional) de la capacitación necesaria en la materia, de forma tal que su ejecución resulte en un ejercicio ejemplar y productivo, de acuerdo con los estándares internacionales comúnmente aceptados[4].

El referido convenio recoge los siguientes mecanismos de colaboración: 1. La determinación de responsabilidades tanto para la Secretaría de Economía, como para la Secretaría de Relaciones Exteriores: 2. La creación de una plataforma digital conjunta de información y bases de datos: 3. El diseño y comunicación precisa de lineamientos a seguir en la materia, y; 4. Disposiciones jurídicas diversas (terminación, confidencialidad, et. al.).

Si bien estos mecanismos que instrumentarán lo dispuesto por el convenio están siendo desarrollados por ambas dependencias, la UIEG ha presentado ya los cuatro objetivos de la estrategia de promoción económica internacional y los ha compartido con la SRE:   

          1.       Incremento del contenido nacional en las exportaciones.
          2.       Aumento en la participación de las MiPyMEs en mercados globales.
          3.       Diversificación de los productos y mercados de las exportaciones.        
          4.       Atracción de inversión extranjera de calidad.

Lo anterior, a partir de la inclusión, diversificación e innovación como ejes transversales de los objetivos descritos, y fomentando las metodologías participativas: Participación y Acción para la Competitividad desde Abajo[5] (PACA).

Teniendo claro lo anterior, conviene profundizar -aunque de manera breve- en cada uno de los objetivos referidos, sin soslayar el hecho de que gran parte de esas actividades corresponden a la Secretaría de Economía –por lo que se refiere a la labor a nivel nacional–, y a la SRE –por lo que toca a la ejecución a nivel internacional–.

En principio, y por lo que respecta al incremento del contenido nacional en los productos de exportación, de lograrse un aumento, ello contribuirá directamente a la incremento de la productividad. En este entramado, resulta de especial relevancia una combinación de estrategias que involucran tanto al sector privado (mediante la inserción de las empresas en las CGV), como al sector público, quien deberá detonar este crecimiento a partir del desarrollo de políticas de desarrollo productivo que permitan el diálogo y un  entendimiento profundo entre los sectores productivos a todos los niveles y tiendan al incremento de la productividad, al aumento en el contenido nacional, a la producción e incremento de las capacidades con base en la demanda y al alineamiento con las políticas internas, así como a ajustar el comportamiento organizacional y los procesos de manufactura de las empresas que aspiren a ser proveedores mundiales de excelencia[6].

Por lo que se refiere a la integración de las MiPyMEs en las CGV, es necesario desarrollar mecanismos de articulación en todos los niveles y en todos los sectores, de tal suerte que la MiPyMEs puedan insertarse en la dinámica de los encadenamientos productivos[7] e incorporen elementos de innovación[8] que permitan aumentar su productividad y su competitividad.

En materia de diversificación de productos y mercados de exportación, debemos reducir la dependencia de los Estados Unidos de América como principal destino de nuestras exportaciones, a fin de aprovechar las ventajas que nos brindan mercados con los que, o bien no se ha tenido relación previa, o bien la relación no está siendo consolidada ni aprovechada a su máximo potencial. Es así que instrumentos como el Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés), la renegociación del Acuerdo Global con la Unión Europea hacia el 2020, el fortalecimiento regional  a través de la Alianza del Pacífico, o el enorme potencial africano en la zona del Magreb (en materia de exportaciones mexicanas a esa región, e inclusive de atracción de IED) y Sudáfrica pueden ser la clave para la diversificación y -a su vez- para la disminución de la dependencia con nuestro vecino del norte[9].

Por otra parte, el mapeo de complejidad económica de México[10], así como el estudio de las capacidades productivas nacionales para lograr productos o servicios que aún no se manufacturan o se proveen -pese a contar con la CGV adecuada- (como se ejemplifica posteriormente) será fundamental para lograr ventajas competitivas y diversificar mercados.

En relación con el cuarto objetivo, se trata no sólo de atraer IED de calidad (entendiendo por ello la IED productiva y de valor agregado), sino de realizar la promoción adecuada y necesaria para que esta IED llegue a nuestro país. Es aquí en donde la SRE tendrá un papel clave, pues de conformidad con la estrategia desarrollada por la UIEG, es a las Representaciones de México en el Exterior y a los funcionarios del Servicio Exterior Mexicano a quienes corresponderá el primer contacto con potenciales inversionistas extranjeros, para luego coordinarse con la UIEG, quien estará a cargo de la vinculación con los gobiernos estatales, locales y el sector privado a nivel nacional. Conviene entonces profundizar en aspectos claves de la IED de calidad que se espera podamos atraer y detonar, como nueva responsabilidad principal en la materia:

En los pasados 10 años, ProMéxico generó atracción de IED que derivó en la creación de empleos altamente calificados y desarrolló un Modelo de Acompañamiento a Compañías Trasnacionales, el primer modelo mundial de inversión para la exportación -ahora conocido “I2E” (Investment to Export). Ambas acciones ameritaron los premios internacionales que la UNCTAD y el International Trade Center, respectivamente, le otorgaron en 2012. Ese en este punto en el que deberá rescatarse la experiencia acumulada de nuestro país en la materia, y minimizar la curva de aprendizaje que el personal del Servicio Exterior Mexicano habrá de recorrer en las nuevas responsabilidades que le serán atribuidas.

Será necesario, también, continuar atrayendo y detonando inversiones productivas en sectores maduros en los que la industria nacional pueda insertarse con facilidad en las CGV: sector automotriz, aeroespacial, equipos médicos; a la par de continuar fomentando las reinversiones (más del 50% de la IED que llega a México proviene de multinacionales que se encuentran operando en nuestro país desde hace años). 

Ejemplo de lo anterior, y por lo que se refiere a la atracción de IED de calidad, vale la pena mencionar el caso de 3M, empresa estadounidense que cuenta con dos Centros de Innovación en México (Ciudad de México y San Luis Potosí), además de diversas plantas de producción.  A los pocos años de su apertura, los centros han registrado más de 380 patentes mexicanas, producto de actividades de investigación y desarrollo (I+D) y han generado numerosos empleos calificados.
Por otro lado, y por lo que respecta a las capacidades productivas nacionales y su posible inserción en las CGV, vale la pena resaltar que contamos con una CGV integrada que nos permitiría producir buques de carga (entre otros varios ejemplos); sin embargo, no lo estamos haciendo por diversas razones (infraestructura, conocimientos técnicos, etc.), aunque contemos con las capacidades productivas necesarias. Ello, a su vez, genera una evidente fuga de capitales que de otro modo quizá no existiría y merma el desarrollo de economías de alcance en nuestro país; por ejemplo, en 2013 PEMEX se vio en la necesidad de comprar el Astillero “Hermanos de J. Barreras” en Galicia, España, ante la falta de astilleros en México que permitieran la producción y reparación de su flotilla.

En virtud de lo anterior y ante este nuevo paradigma en materia de promoción económica internacional, queda claro que un trabajo conjunto, ordenado, y bien concatenado entre la SRE y la SE, siempre en busca del mejor interés nacional y el bienestar de los mexicanos, derivará necesariamente en el desarrollo de la industria nacional con enfoque en las MiPyMEs que detonará su actividad exportadora para lograr una mejora significativa de las empresas nacionales y de los mexicanos que en ellas laboran.

La SRE y los miembros del Servicio Exterior Mexicano tenemos una oportunidad única para contribuir en este propósito, a la altura de las expectativas que nuestro país exige y merece.


*El autor es fue funcionario de ProMéxico de 2009 a 2013 y se desempeñó, entre otros cargos, como Director para Europa, África y Medio Oriente, en la Unidad de Promoción de Inversiones y Negocios Internacionales de ese organismo. (www.linkedin.com/in/celisluis/). Es además, diplomático del Servicio Exterior Mexicano y Asociado en el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales. 




[1] Así lo considera HARMES (2013), al afirmar que “en el juego de ganar – ganar… [l]os actores locales deben identificar sus ventajas competitivas y tomar la inversión extranjera directa como complemento y la inserción en cadenas globales de valor como oportunidad”.  HARMES-LIEDTKE, Ulrich. “Desarrollo territorial para el sur-sureste de México” en DUSSEL, Enrique, Cadenas Globales de Valor: Metodología, Teoría y Debates, UNAM, México, 2018, pp. 149-165.
[2] GEREFFI, Gary. “Políticas de Desarrollo Productivo y Escalamiento: la necesidad de vincular empresas, agrupamientos y cadenas de valor” en DUSSEL, Enrique, Cadenas Globales de Valor¸ Metodología, Teoría y Debates, UNAM, México, 2018
[3] Se habla de un desafío, pues nos hemos convertido en el único país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (en adelante “OCDE”) que no cuenta con una agencia de promoción, y en uno de los únicos países a nivel continental -y mundial-, pese a que en 2012 fue galardonada en dos ocasiones como la mejor agencia de promoción de inversiones y luego como la mejor agencia de promoción de exportaciones. CELIS, Luis Alberto. “El inesperado devenir de una historia de éxito: ProMéxico” en Opiniones Oportunas, Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, México, 2019.
[4] “Investment Promotion Handbook for Diplomats” en Investment Advisory Series A, number 6, Naciones Unidas, Nueva York y Ginebra, 2016. 
[5]  MEYER-STAMMER y HARMES, Ulrich, en DUSSEL, Enrique, Op. Cit.
[6] DE LA PEÑA, Ricardo. How to become a world-class supplier in a nuthsell”, BixLink, 2018.
[7] TAGLIIONI, Daria, et. al. Making the value chain Works. International Bank for Reconstruction and Development, Washington, 2016.
[8] Entendida como elemento clave para la internacionalización (sic) de las empresas. FROHMANN, Alicia. Internacionalización de las pymes (sic), innovación para exportar. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Naciones Unidas, 2016.    
[9] DE LA MORA, Luz María. “La política de comercio exterior de México (2018- 2024)” en SCHIAVON, Jorge, et. al.La política exterior de México 2018-2024: Diagnóstico y propuestas”, CIDE, México, 2018.
[10] Atlas de complejidad económica. Gobierno de México (elaborado por la Universidad de Harvard, el Centro de Investigación y Docencia Económicas en conjunto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público). 2018 con datos de 2017. Disponible en: https://datos.gob.mx/complejidad/

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